Cuántas veces…

Cuántas veces nos rompimos sin querer, y por orgullo no quisimos arreglarnos.

Cuántas veces me pediste tiempo, sabiendo que lo pasado, pasado está, es irrecuperable, se convierte en recuerdo.

Cuántas melodias cantadas al unísono se nos volvieron tristes por el miedo atroz a decir te quiero.

Se nos fue la oportunidad entre un te espero incierto.

Para amar, nos hubiera bastado confiar en nuestros sentimientos.

Dejemos de ser y de sentir por buscar ese alguien que nos hiciera completos. Buscábamos una parte que siempre estuvo en nosotros y no queríamos verlo. Que el amor no es eso. Que es compartir con el otro nuestros sueños. Lástima que tuviéramos que alejarnos para comprenderlo.