Instinto de lucha

Los hay que eluden la verdad aparentemente felices. Sin embargo, están recubiertos por una ligera capa de desesperanza y no pueden ocultar la nostalgia que les provoca el espíritu de lucha que se ahogó en la juventud.

Uno no puede ocultar el miedo porque entonces el miedo viene a buscarle, como recordando esa parte de la que está hecho también el hombre. Algunos lo llaman debilidad, otros simple humanidad.

Y es que huir de los obstáculos va en contra de nuestro instinto de supervivencia.

Perdóname

Perdóname por ir así buscándote tan torpemente… (Pedro Salinas)

Perdóname si te recuerdo,

si me dejo marchitar en esta esquina,

si de penas le hablo al viento,

si en los silencios me parece escuchar tu risa.

Si no consigo llenar los vacíos,

y tu ausencia grita más alto que mi propia vida.

Perdóname si ahora estoy hecha de pedazos,

si no me cosí las heridas,

si aún me parece estar soñando,

si me evado entre la melancolía.

Y sin embargo si te encuentro,

si coincidimos en esta esquina,

fingiré que no me dueles.

que ya olvidé que existías.

Literatura

Siempre supe que me salvaría la literatura,

Que entre páginas de mundos ajenos a mi destino,

encontraría consuelo a los agravios del camino.

A veces huyo, busco el olvido,

Y empiezo a imaginar como respuesta al improvisado exilio.

Libero las letras contenidas,

revientan mi silencio,

me recuerdan que estoy viva,

Son el equilibrio dentro del caos que predomina.

Siempre supe que dentro de un buen libro podían encontrarse otras vidas.

Y no hay más soledad que el vacío de una historia que termina.

De un futuro hipotético que por sí solo continúa…