Perdóname

Perdóname por ir así buscándote tan torpemente… (Pedro Salinas)

Perdóname si te recuerdo,

si me dejo marchitar en esta esquina,

si de penas le hablo al viento,

si en los silencios me parece escuchar tu risa.

Si no consigo llenar los vacíos,

y tu ausencia grita más alto que mi propia vida.

Perdóname si ahora estoy hecha de pedazos,

si no me cosí las heridas,

si aún me parece estar soñando,

si me evado entre la melancolía.

Y sin embargo si te encuentro,

si coincidimos en esta esquina,

fingiré que no me dueles.

que ya olvidé que existías.

Nueva reseña de Increíblemente tú

Os dejo la reseña que ha hecho Patri, del blog leemosjuntos.es:

Nayra es escritora o, al menos, intenta serlo. Estudió una carrera que nada tenía que ver con las letras para cumplir con el futuro prometedor que se esperaba de ella, sin embargo, ella se decantó por buscar la felicidad a través de la escritura.

Toda su vida es aparentemente perfecta, sin embargo, tal cual comienza la novela nos daremos cuenta de que esto dista mucho de la realidad.

Nayra se muda al piso de alquiler de los padres de su mejor amiga donde compartirá piso con tres inquilinos más, Paula, Álex y el perro de Álex. No tiene ninguna necesidad económica de hacerlo ya que su familia tiene bastante dinero, sin embargo, necesita hacerlo para alejarse de la dura realidad que se respira en su casa, sus padres se están separando y están haciendo de la vida de Nayra un infierno.

Conforme Nayra se muda al piso, iremos conociendo capítulo a capítulo a Nayra, Paula y Álex en profundidad, así como la vida de Nayra antes de mudarse. Ella entra a la defensiva y con muchos prejuicios en el piso, siente que el mundo quiere dañarla y que todo le sale del revés.

Su novio, bueno, ex novio, resultó ser un cretino de los pies a la cabeza y es algo que Nayra intenta superar y sanar poco a poco, dia a dia. Es sorprendente la resiliencia que posee la protagonista. Sin ser un tema sobre el que me guste leer en una novela romántica, me ha sorprendido gratamente cómo la autora plantea y narra la historia del maltrato psicológico que sufre la protagonista por parte de su ex.

Álex es un amor, simplemente un cielo. Es una persona cariñosa, que se preocupa por los demás, con los pies en la tierra y capaz de arrancarle una sonrisa al sol de mediodia. Tiene defectos, vaya que si los tiene, pero me ha parecido tan tierno…

Me ha gustado mucho también cómo se gestiona el tema del maltrato desde el punto de vista de los familiares del maltratador, cómo lo vive su madre, su hermana… Del mismo modo me ha encantado, cómo Álex le ayuda a gestionar los sentimientos encontrados que tiene hacia sus padres, su separación y las decisiones que toman.

Increíblemente tú es una historia de amor que se va cociendo a fuego lento, muy lento, y que te va embriagando y enganchando capítulo tras capítulo. Debo de reconocer que ha habido algunos momentos que el ritmo me ha resultado un poco lento, sin embargo, como los protagonistas son todo emoción, sentimiento, pasión y pensamiento, no he podido dejar de leerla del tirón.

Aida Ramos ha creado una novela mucho más que recomendable en la que podremos leer sobre temas muy cotidianos e importantes que necesitan que alguien les de voz a través de la literatura.

Si aún no la has leído, puedes comprarla aquí: https://www.amazon.es/Incre%C3%ADblemente-Volumen-Independiente-A%C3%ADda-Ramos-ebook/dp/B07Z2BDK6Y/ref=nodl_

Silencios (1a parte)

Voy a colmar de historias todos nuestros silencios. Me inventaré que vienes a buscarme de improviso, como en aquellas tardes de lluvia refugiados en un buen café. Olvidaré por un momento que te he escrito y que entre líneas derramé la poca fe que quedaba en mi.

No quiero que hables más de la cuenta, que te ahogues entre palabras que no me dieron tregua ni una sola vez. A veces las cubrías de tanta tristeza, que me parecía estar llorando versos de alguien que nunca supe quien fue.

¿Te vestiste de perfecto caballero?

Quizá la inocencia nos sorprendió a los dos y nos sujetemos con fuerza la máscara para no caer rendidos al amor.

Vida

Mi vida no es más que un papel lleno de garabatos. Nunca me gustó poner punto y final a mis propósitos, tal vez por ello me llené de proyectos inacabados.

Si elegía entre dos caminos me parecía estar despreciando el otro lado, y acabé por ir y venir sin control ni destino fijado. Podría haber sucumbido al caos y al devenir perpetuo de los años, mas las pasiones lejos de adormecerse, me acabaron guiando.

Ya no percibo al tiempo como un lastre que me devuelve al pasado.

Llegarás

Llegarás con ese aire nostálgico, como la lluvia cuando ennegrece el cielo. Con ruidosas tormentas poblarás mi caos, creeré que no te necesito, que ya no quiero, que tras las caricias me desvela la confusión, las dudas, el miedo. Entonces súbitamente te encontraré dentro de mi, hurgando en lo desconocido. Entre los recovecos de un espacio solo reservado para mi, y muy lejos de hacerte dueño, reclamarás un pedazo de mi. Vendrás dispuesto a limpiar heridas y sin embargo no te lo pondré fácil porque soy así, inaccesible. Hasta para aquellos que creen que el desorden existe para poder ser feliz. Tal vez mis muros se derrumben y no quede más que la esencia de lo que soy. Tal vez así pueda funcionar.

Libertad

Voy a mirarte de cerca percibiendo el mismo cosquilleo que me hizo detenerme una vez. A nuestro lado, una música nos cantará sobre las desaventuras del amor y nos sentiremos cómplices del mismo mal. No habrá quien nos entienda ni esperaremos que lo hagan y seremos dueños de nuestra vida por propia convicción.

No razonaremos demasiado, la locura e incluso la estupidez regirán lo que nos pida el corazón y estaremos convencidos, por fin, de nuestra libertad.

Nuevos propósitos

Como si empezáramos de cero, emprenderemos nuevos propósitos.

Diremos que sí a todo aunque debamos dejar cosas para después, porque a la predisposición siempre le gana la sensatez de no creer en el destino.

Correremos hacia adelante con la intención de huir de lo que se quedó atrás.

Seremos aquellos inconscientes a los que todo el mundo mira y nadie ve de verdad.

Seremos la espina que se clava y deja una cicatriz difícil de olvidar.

Seremos en un mundo de “quieros y no puedos”, condenados a perderse en soledad.

Y aún así me embarga una ilusión, la misma de cada año que me empuja a soñar…

Parece que ya no

Parece que ya no estamos.

Si nos detuvimos alguna vez, aunque solo nos mirásemos, el ligero recuerdo volatilizó las ganas de volver a intentarlo.

Hay cierta paz en este desánimo,

Una rendición que me permite solapar la tristeza con la fe en el futuro inmediato.

Me auto proclamo vencedora de las batallas que libramos.

Fui conocedora de todos nuestros desastres.

De dar aliento a tus sueños desesperados,

Y sin embargo ahora somos retazos.

Hay cierta paz en este desánimo,

Déjame mirarte sin la congoja de no haber sido lo que esperábamos.

Resurgir

Déjame ser un pedazo de tu historia,

que de alborozo se llenen los días para decir que hemos vivido intensamente.

Que hemos sentido la magia,

un resurgir entre nuestros besos,

un algo etéreo y volátil en el alma al mismo tiempo.

Sin esconder los miedos,

que nos traen recuerdos de otros tiempos,

otros caminos vienen,

parece que otras nubes cubren el cielo.

Ya no quiero más manos que las tuyas.

Y que me lleven lejos.