Vida

Mi vida no es más que un papel lleno de garabatos. Nunca me gustó poner punto y final a mis propósitos, tal vez por ello me llené de proyectos inacabados.

Si elegía entre dos caminos me parecía estar despreciando el otro lado, y acabé por ir y venir sin control ni destino fijado. Podría haber sucumbido al caos y al devenir perpetuo de los años, mas las pasiones lejos de adormecerse, me acabaron guiando.

Ya no percibo al tiempo como un lastre que me devuelve al pasado.

Llegarás

Llegarás con ese aire nostálgico, como la lluvia cuando ennegrece el cielo. Con ruidosas tormentas poblarás mi caos, creeré que no te necesito, que ya no quiero, que tras las caricias me desvela la confusión, las dudas, el miedo. Entonces súbitamente te encontraré dentro de mi, hurgando en lo desconocido. Entre los recovecos de un espacio solo reservado para mi, y muy lejos de hacerte dueño, reclamarás un pedazo de mi. Vendrás dispuesto a limpiar heridas y sin embargo no te lo pondré fácil porque soy así, inaccesible. Hasta para aquellos que creen que el desorden existe para poder ser feliz. Tal vez mis muros se derrumben y no quede más que la esencia de lo que soy. Tal vez así pueda funcionar.

Libertad

Voy a mirarte de cerca percibiendo el mismo cosquilleo que me hizo detenerme una vez. A nuestro lado, una música nos cantará sobre las desaventuras del amor y nos sentiremos cómplices del mismo mal. No habrá quien nos entienda ni esperaremos que lo hagan y seremos dueños de nuestra vida por propia convicción.

No razonaremos demasiado, la locura e incluso la estupidez regirán lo que nos pida el corazón y estaremos convencidos, por fin, de nuestra libertad.

Nuevos propósitos

Como si empezáramos de cero, emprenderemos nuevos propósitos.

Diremos que sí a todo aunque debamos dejar cosas para después, porque a la predisposición siempre le gana la sensatez de no creer en el destino.

Correremos hacia adelante con la intención de huir de lo que se quedó atrás.

Seremos aquellos inconscientes a los que todo el mundo mira y nadie ve de verdad.

Seremos la espina que se clava y deja una cicatriz difícil de olvidar.

Seremos en un mundo de “quieros y no puedos”, condenados a perderse en soledad.

Y aún así me embarga una ilusión, la misma de cada año que me empuja a soñar…