Pretérito imperfecto

Y lejos estás,

más lejos cuanto menos te pienso,
sé que cuando un amor muere,
de sus cenizas emerge el recuerdo.
Pero no tengo miedo amor,
Mi corazón puede palpitar de nuevo.
Olvidarte tan solo es un pacto con el tiempo,
Ayer te quise, hoy eres pretérito imperfecto.
Anuncios

Recursos: Ngram viewer

He aquí una herramienta que nos puede ser útil cuando dudamos en el uso correcto de la lengua. ¿A veces no os ha pasado que no sabéis si una frase se escribe de una manera u otra? O quizá la habéis visto escrita de diferentes formas y no sabéis cuál es la correcta. Pues bien, resulta muy fácil y rápida de usar una herramienta de Google llamada Gooble Books Ngram viewer. Es una base de datos libros publicados entre 1500 y 2008.

Os voy a poner un ejemplo, quiero escribir: “Se convenció que tenía la culpa”, pero no sé si sería mejor: “Se convenció DE QUE tenía la culpa.” Pongo estas dos frases separadas por comas en el recuadro de Ngram viewer (lo abreviamos un poco para que resulte más fácil buscar) y seleccionamos el idioma español.

Y nos aparece esta gráfica, que como nos indica, la tendencia es usar DE QUE.

Para el mismo fin también podemos usar el CREA (Corpus de referencia del español actual) de la RAE, aunque en mi opinión es más fácil el Ngram Viewer. En el Crea tendremos que buscar la frase una por una, y en este caso nos da un número de resultados. “Se convenció que” tiene 7 casos, y “se convenció de que” tiene 59. Aquí vemos con más claridad cuál es la correcta. Os dejo el enlace:
CREA, Real Academia Española

¿Os ha resultado útil esta información?

El precio del poder

No esperaba menos de ella. Se sentó en una de las sillas que rodeaban la mesa, se cruzó de piernas y le dio una fuerte calada a su cigarrillo. Odiaba verla fumar y soltar el humo con aquella mirada de superioridad clavada en los ojos. Detestaba la cantidad de veces que la veía acabar y sacar otro de la cajetilla color blanco con la palabra muerte grabada en el frontal, ¿acaso esa palabra no le provocaba suficiente rechazo? Pero era una mujer dura que no se amedrantaba fácilmente. En eso y en todo lo que le concernía o que sabía que podría perjudicarlo. La terrible ceguera lo había abandonado y ahora la conocía realmente. Su abogado puso los papeles en la mesa y les indicó que los leyeran. Todo. Ese era el precio del final del romance que había empezado hacía cinco años. Lo perdería todo, aunque sabía que luchando solo sería la mitad, pero para él los sentimientos siempre habían prevalecido por encima del dinero, así que podía decir que su vida había acabado el mismo día en que decidió decirle adiós.

Recordaba aquella noche de verano, con el puerto iluminado y los destellos de la Luna reflejados en el mar en calma, la brisa marina, el olor a salitre y sus tacones repiqueteando en el muelle de madera. Los mechones de su pelo rubio iban y venían libremente y cuando la miró a los ojos y su sonrisa le invitó a acercarse, supo que solo la necesitaba a ella para ser feliz. La rapidez de los sucesos dejó estupefactos a sus más allegados, pero si el amor irrumpe todo lo demás no importa. Una casa nueva, muebles de última moda, un coche de última gama para que pudiera moverse a su antojo, fiestas sin fin, reuniones sociales con las altas esferas…Ahora que hacía balance del tiempo pasado lo comprendía. El dinero y el poder era lo que la mantenían a su lado.

    —Tranquilo, no va a conseguirlo—le dijo su abogado cuando salieron de la reunión.
    —¿Cuánto puede durar esto?
    —Bueno Roberto, ya lo sabes…depende de si podemos negociar o si es necesario ir a juicio. Tómatelo con calma.

Le dio una palmadita en la espalda y se alejó con paso rápido. Mientras lo veía cruzar la carretera y subir en su Mercedes se preguntó cuándo sería el día que el aura de superficialidad que envolvía su mundo dejaría de hacerle la vida imposible.